Reagrupar a la izquierda para enfrentar a la reacción derechista
Declaración

Reagrupar a la izquierda para enfrentar a la reacción derechista

El ascenso derechista

El triunfo de Macri en Argentina, el Golpe derechista en Brasil, la derrota en las Elecciones Parlamentarias en Venezuela, la derrota del Plebiscito reeleccionista de Morales en Bolivia, sumado a lo que ya había sido el Golpe de Estado en Honduras primero, y luego en Paraguay, marcan un final del ciclo progresista en América Latina y un ascenso de la vieja derecha neoliberal.
En nuestro país, los partidos de derecha que siguen teniendo un peso importante en nuestro sistema político van a recibir el respaldo de todo este auge continental para intentar disputarle el gobierno al centrista Frente Amplio.
Caracterizamos al F.A. como un partido centrista porque ya no es una coalición de partidos de izquierda ni existe ninguna posibilidad real de que vuelva a serlo. Su viraje desde que está en el gobierno ya no admite ni siquiera cuestionamientos o críticas, y quienes intentan hacerlo desde su interna son repudiados hasta por los propios referentes, en aras de una concepción de “la unidad” como valor absoluto.
En ese marco, las expectativas sobre la posibilidad de alguna “disputa” o “giro a la izquierda” no constituyen más que una mentira para mantener militantes bajo la dirección centrista constituida por el liberalismo progresista y la socialdemocracia del F.A.
El Frente Amplio, al igual que el resto de los “gobiernos progresistas” de América Latina han generado las condiciones políticas y materiales para este auge reaccionario que se observa en todo el continente, nuestra generación ya ha hecho su propia experiencia con este tipo de gobiernos, como antes la habían hecho otras.

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