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Neutralización y “NBA” ¿Votamos Luchar?

Nulo, Blanco, Abstención

El fracaso del intento por referenciar una propuesta de izquierda revolucionaria en el voto “NBA” (Nulo, Blanco, Abstención) y la nueva situación política hacia 2019.
Desde que el anarco-sindicalismo dejó de tener incidencia de masas en el movimiento obrero uruguayo, a mediados del siglo pasado, entre los votos “NBA” hay más fundamentalistas religiosos reaccionarios que votan anulado porque están en contra de la política y las elecciones, que votos de “anarcos” insolventes para pagar la multa en la Corte Electoral por abstenerse.
Además el “universo electoral NBA” es tan indeterminado política e ideológicamente, que por más que Jorge Zabalza recorra todos los diarios, las radios y los canales de Youtube y TV promoviendo el voto “NBA”, hay fenómenos circunstanciales de cada campaña electoral que hacen aún más indeterminado este “universo”.
En las elecciones municipales de 2010 en Montevideo hubo un 10% (aprox.) de votos en blanco porque un sector de la socialdemocracia y el liberalismo progresista del Frente Amplio no estuvieron dispuestos a votar por la “intendentA comunista” en cuya gestión la empresa monopólica CUTCSA obtuvo las mayores ganancias de su historia.
Nadie podría afirmar con seguridad si entre ese 10% de votantes de Montevideo son más los que repudian los privilegios monopólicos que la Intendencia le da al “asesor presidencial” Juan Salgado, o simplemente no querían votar a una “candidatA comunista”.
Del mismo modo en el Balotaje de noviembre de 2014 fue imposible determinar cuántos votantes de izquierda a los que “les da lo mismo” Vázquez que Lacalle Pou votaron en blanco, y cuantos “colorados orejanos batllistas” votaron del mismo modo.
En este marco cabe preguntarse ¿cómo interviene políticamente una organización de izquierda revolucionaria con el “NBA” en las elecciones?
La respuesta a esta pregunta está en los hechos. Los anarquistas han llevado esta política frente a las elecciones desde su conformación política en el siglo XIX.

¿Cómo es una “campaña electoral” de izquierda?

Una organización política de izquierda no puede medir solamente en votos el éxito o fracaso de una campaña electoral, menos aún cuando la disparidad de recursos es tan grande como en nuestro país donde la financiación de la política está completamente desregulada.
Una presentación electoral puede tener muy pocos votos, pero si su política es acertada la cantidad de vínculos y militantes que se van a acumular van a señalar el éxito de esa campaña. Aún desde ese punto de vista, es posible afirmar con total seguridad que la acumulación política de las campañas por el “NBA” en 2009 y en 2014 ha sido un rotundo fracaso.
El simple resumen político del fracaso ya debería ser un factor de reflexión, autocrítica y rectificación para los compañeros que han protagonizado estas campañas.

Nos quieren Neutralizar

En este trabajo nos proponemos profundizar sobre un nuevo problema que deben afrontar estos compañeros, y la izquierda revolucionaria en su conjunto: el plan político de la derecha para Neutralizar a la izquierda.
Como hemos señalado en anteriores publicaciones: cuando los frenteamplistas de izquierda pasan a votar en blanco asumen, como mínimo, una adaptación -cuando no una directa adhesión- a la idea de que “la política no sirve para nada”. Eso de por sí es un proceso de despolitización y derechización de masas que trasciende ampliamente lo meramente electoral.
Este fenómeno de derechización no sólo se está produciendo en nuestro país sino en toda América Latina.
Todos los compañeros Militantes de Izquierda que adhieran firmemente al materialismo, deben comprender que si ese fenómeno político de neutralización electoral de la Izquierda que se produjo en octubre de 2014 con el respaldo electoral al PERI, el PT y un pequeño aumento del Voto Nulo, en Blanco o Abstención de Montevideo, en las condiciones económicas favorables del Gobierno de Mujica, ese fenómeno se va a profundizar todavía más en 2019 como consecuencia de este segundo periodo de Tabaré Vázquez.
Los partidos de derecha ni siquiera necesitan crecer electoralmente para retornar al gobierno, sólo les alcanza con neutralizar a un importante sector de masas que antes apoyaba al F.A. para que “haga la diferencia” electoral en un balotaje.
En este caso la palabra “neutralizar’’ debe comprenderse en el sentido más etimológico de PONER EN POSICIÓN NEUTRAL (voto en blanco) a ese segmento que deja de votar al FA.
El error de los compañeros determinados a hacer campaña por el voto “NBA” está en pensar que todos esos votantes que abandonarán al Frente Amplio lo harán “por izquierda” y pasarán a votar en blanco. ¡Gravísimo error compañeros!
Estos compañeros piensan que Gonzalo Mujica, o Arregui (hijo) y sus “Fogones Artiguistas” no representan socialmente a nadie, están equivocadísimos. Para demostrarlo sólo basta reflexionar sobre los siguientes dos ejemplos:
No existe una diferencia sustancial entre el discurso sobre la “ética anti – Corrupción” de Novick, Bordaberry, Lacalle, Gustavo Salle, Gonzalo Mujica, Cesar Vega o Arregui. Ninguno de ellos lleva adelante una política de denuncia de la corrupción que la vincule a la necesidad de reproducción del Capital y sus intereses de clase; para ellos sólo se trata de un fenómeno ético y moral individual, nunca del sistema.
Sobre este tema no logran comprender que hay muchísimos votantes desideologizados, que se consideran a sí mismos como “de centro”, que se cuestionan la posibilidad de volver a votar al Frente Amplio presionados por el discurso “anti – Corrupción” de la derecha.
En la Educación es un error creer que la mayoría de los Docentes son de izquierda porque en ADES Montevideo gana una lista de izquierda. La mayoría de los docentes del país no vota en las elecciones sindicales, y en la mayoría de los departamentos del interior ganan las listas “moderadas” del gobierno.
A pesar de ello el sistema tampoco logra alinear a la mayoría de los docentes atrás del Plan Bolonia y las recomendaciones del Banco Mundial y el BID. Por eso José Mujica llegó a afirmar que “hay que hacer mierda a los sindicatos de la educación” para llevar aquellos planes adelante.
Sobre este tema también hay muchísimos votantes desideologizados, que se consideran a sí mismos como “de centro”, que se cuestionan la posibilidad de volver a votar al Frente Amplio presionados por el discurso de la derecha sobre “el estancamiento y deterioro de la educación”.
Algunos quizás sigan votando a Astori o Mónica Xavier, pero varios votarán en Blanco o a la Derecha.
¿Los compañeros que levantan la consigna “Votamos Luchar” quieren ir a la Convergencia Electoral con estos sectores que se están moviendo desde el Centro hacia la Derecha en 2019?
¿Adhieren al discurso posmoderno de la “realidad líquida” donde ya no existen los términos izquierda, centro o derecha para delimitar nada en política?

La Izquierda en el Parlamento

Los compañeros que levantaban la consigna “Votamos Luchar” afirmaban que no le iba a servir para nada al pueblo tener un diputado de izquierda sin una estructura política y social militante, organizada previamente.
El diputado de Izquierda presentó las modificaciones a la Ley de Rendición de Cuentas que otorgó recursos para el Hospital de Clínicas reduciendo el subsidio a la cerveza.
El diputado de Izquierda presentó una propuesta de Anulación de la Ley de Impunidad.
El diputado de Izquierda presentó un proyecto de Ley de Vivienda Popular.
El diputado de Izquierda presentó un proyecto de Ley de reactivación del Ferrocarril de pasajeros.
El diputado de Izquierda lideró la oposición al envío de tropas a Haití, siendo agredido físicamente por el oficialista Courtoisie, evidenciando la descomposición del liberalismo progresista.
La realidad de los hechos fue que la sola presencia de la izquierda en el parlamento y la presentación de sus proyectos de ley obligaron al gobierno a hacer concesiones frente a las reivindicaciones populares y a su vez retrajeron intentonas y ajustes antipopulares.
Una vez más, la utilización del parlamento burgués como “tribuna de agitación” contribuyó a que muchísimos compañeros de izquierda que no veían alternativa a este gobierno comenzaran a cuestionarse esa posición.
Incluso a pesar de la debilidad que implica tener un solo diputado, fue posible obtener algunos recursos en la Rendición de Cuentas para que el Hospital de Clínicas pueda seguir funcionando sin las PPP.
Todo esto se pudo hacer porque no se tuvo que acatar la disciplina partidaria del Frente Amplio, cosa que no pudieron hacer quienes se presentaban como alternativa “más a la izquierda” dentro del FA.
¿Se podría seguir pensando que no sirve para nada tener un diputado de izquierda?
Y en tal caso, ¿dónde está la organización política y social que se comenzaría a construir en 2014 a partir del “NBA” y la consigna “Votamos Luchar”?
Los compañeros honestos que se equivocaron en 2014 tienen que reflexionar y concluir que la mera repetición de esa experiencia en 2019, será admitir que no pudieron acumular nada en estos cinco años con esa política, que no existe ninguna organización social y política “previamente construida” a una nueva presentación electoral.
Por eso una vez más nosotros apelamos al debate con estos estimados compañeros, con los que en esencia compartimos la intención de Luchar por los intereses de nuestro pueblo, de los de abajo, con generosidad, sin mezquindades, sectarismos e insultos que muchas veces hemos tenido que lamentar.
Con honestidad no vamos a negar que existieran ofensas en el pasado hacia estos compañeros por parte de algunos miembros de Unidad Popular, pero sólo la actitud unitaria y generosa que históricamente mantuvo la izquierda uruguaya nos permitirá construir organización para Luchar.
Del mismo modo que pedimos a los compañeros que le pasan una “tabla rasa” a todo el sistema político caracterizando como “derecha” y “nueva derecha” al Frente Amplio, excluyendo como única excepción de izquierda a la Unidad Popular, que no basen su caracterización política en resentimientos, por más justificados en las traiciones que estos sean, con mucho más fundamento les pedimos a estos compañeros que no hipotequen la unidad de la verdadera izquierda en base a resentimientos, por más justificados que estos sean.

Nuestra Propuesta

No alcanza con negar mil veces que seamos divisionistas y que quienes se han escindido a posiciones centristas, sistémicas, son el liberalismo progresista y la socialdemocracia que controlan el Frente Amplio; además tenemos que proponer abiertamente la unidad de Toda la Izquierda en la Unidad Popular.
La Unidad de Toda la Izquierda que esté dispuesta a romper políticamente con la disciplina partidaria de la dirección centrista del Frente Amplio es la única respuesta eficaz al avance de la derecha que se viene.
Para eso tenemos que darnos una política unitaria, no pensar que quienes rompan con el Frente Amplio van a venir a la UP “porque no tienen más remedio”. Esa idea es de una ingenuidad que no nos merecemos frente al plan para neutralizarnos que tiene la Derecha.
¿Alguien piensa que no son votantes del Frente Amplio los trabajadores que votan direcciones sindicales combativas en ADEOM, AEBU (banca pública), AUTE, ADES o el SUATT?
Si decenas de miles de trabajadores frenteamplistas votan listas combativas en sus sindicatos, ¿por qué pensar que es imposible que voten parlamentarios de izquierda sin disciplina frenteamplista en la primera vuelta?
Esto solo implicaría postergar el voto al candidato frenteamplista en la segunda vuelta.
De hecho esto es lo que ya hicieron en 2014 la mayoría de los votantes de la Unidad Popular; nosotros nos proponemos expresar públicamente esa mayoría para que más frenteamplistas de izquierda decidan Avanzar.

 

 

 

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